lunes, 25 de octubre de 2010

Denuncia Social: ¡Soy un consumidor!


Hola estimados lectores. Hoy les traigo una breve entrada que pretende hacer uso de ese grito al vacio que permite a día de hoy pronunciarse en todo el mundo gracias a la red. Mi intención es hacer una pequeña denuncia basada en el principio de obligatoriedad que se deduce de la prestación de un servicio. En este caso hablo del transporte público.

El transporte público en muchas ciudades europeas es un servicio prestado por la administración local, pero no desde la misma administración, sino mediante la contratación de una empresa privada que adquiere un compromiso de responsabilidad ante la administración y se regula por la misma. Esto es una peculiaridad del Derecho administrativo que permite a la misma administración local mejorar su servicio al ciudadano mediante la contratación de profesionales.

En mi ciudad -Huelva- la empresa que realiza el transporte interurbano es la llamada "Emtusa". Archiconocida en el panorama del transporte público andaluz.

"El mal sobre ruedas..."


Huelva es una ciudad relativamente pequeña, casi un pueblo pese a quien le pese. Perfectamente en una hora de camino puedo llegar desde mi casa hasta el campus del Carmen de la Universidad de Huelva (el cual está curiosamente en la punta contraria de la ciudad). No obstante, por ahorrarme el madrugon que ello supone y la posibilidad de acabar agotado tras un buen kilometraje a pie, hago uso de una targeta de estudiante que me permite por unos casi 14 euros mensuales ir y venir en autobus en cualquiera de las nueve líneas de las que dispone la ciudad, cabe precisar que cada línea posee dos autobuses con lo cual de media en media hora se puede montar uno en un autobus de la línea que más convenga.


Bien, aquí comienza mi queja. Mi denuncia.

Suelo coger un autobus de la línea ocho. El autobus número ocho da una vuelta casi completa a la localidad, pasa por la estación de autobuses dónde reinicia su ruta. Es decir, sale de la estación conocida popularmente cómo Damas porque enfrente de esta hay una estación de dicha compañia de autobuses (sé ve que mencionar emtusa es un miedo lógico para el ciudadano onubense), pasa por una parada cercana a mi casa -donde me suelo subir- , pasa además por el hospital más grande de la ciudad, luego por la úniversidad, luego por un barrio llamado fuentepiñas, sigue, sigue hasta la plaza del punto dónde está la biblioteca y luego acaba en damas (a grosso modo).

Tras una charla de hora larga en la asignatura de Derecho Comunitario con una ilustre profesora traida de la francia por el mismo area -para una conferencia que se dará mañana Martes 26 de Octubre- decidí salir raudo a coger el autobus, pues eran cerca de las 13.20 y bien sabía que puedo montarme en la línea ocho de media en media hora.


Llegó a las 13.25 un autobus de la línea ocho. Cabe destacar (ya veréis porque) que en la parada sólo había un cartel que muestra las distintas rutas y el autobus tan sólo tenía en un cartelito fijado su número de línea cómo es habitual. Bien, pues me monto y doy las buenas tardes sin recibir respuesta del conductor -hasta ahí normal, estar cansado puede afectar a la educación es bien sabido por expertos - a lo cual no le doy mayor importancia, paso mi tarjeta por el lector y me siento junto a un caballero de pelo cano.


"Cuando el día ha sido largo... Uno se pone de dientes y patalea por lo que sea"

Apenas pasan unos diez mínutos de ruta, paramos en fuentepiñas (parte de la ruta si la memoria a corto plazo no les falla) y algunos usuarios empiezan a bajarse. Otros se miran extrañados y el señor conductor dice en voz alta: Ultima parada.

Miro extrañado al señor de pelo cano. Me levanto y voy hacia el conductor, seguido del señor de pelo cano y una dama de la edad de mi señora madre pero muy bien cuidada... Bien...

Le pregunto gentilmente si el autobus no debería pasar por damas parada que está a unos quince mínutos de mi casa. Este señor me dice "es la ultima parada, esto es un autobus de refuerzo". Cómo es obvio, de su cargo en la empresa me espero que me indique el cómo o el porque, que me señale algun letrero que haya podido pasar desapercibido e incluso que me indique que la empresa lleva semanas anunciandolo... No obstante...

Le digo que no lo sabía "¿Dónde viene indicado que este es un autobus de refuerzo y hace media ruta?" -pregunté- a lo que me responde con chuleria "En el cartel que no has leído". A lo cual le fui a decir "Obviando las gilipolleces y chulerias" pero sólo dije "Obviando" y respire tranquilo a lo cual le interpelé "pues ¿No se supone que la empresa debe publicitar y usted tiene el deber de informar a los usuarios?" A lo cual me remite al inexistente cartel. Algo molesto me bajo y comparto quejidos con otros usuarios que empiezan a encararle desde abajo del autobus.

En cierto momento el energumeno del conductor a grito desde su silla dice "Cómo le he dicho al chico ese que tiene muchas leyes. En el cartel. Sino que se lo diga el letrado. Además cuando subió le avise".

Evidentemente ello sólo lleno mi ego, pues aún no he acabado la carrera pero me gusta que me deduzcan un aura jurídica. Aún así, pese a ello, el tono no me gustó ni un pelo y menos la mentira que me achacaba.

Me puse en primera línea de combate y le dije "¿Disculpe? Usted no me ha dado ni las buenas tardes, ni mucho menos un aviso. Es más, lleva obviando sus obligaciones desde que me he subido y ahora con su ejemplar comportamiento más aún". El tipo, que tiene obligaciones y una educación acordes a su cargo de coductor (Soy demasiado ironico, lo sé) empezó a subir el tono a lo cual le dije "Caballero, modere su tono que para aguantar payasos no tengo el día. Está usted gritando y siendo un energumeno con todos los usuarios que le hemos pedido las debidas explicaciones. Si va a seguir así, pues que le den puñetas".

"Cuando uno se queda sin argumentos ni ideas... recurre al igual que la telebasura del corazón a mentir, gritar y demostrar cuan deleznable puede ser una persona."


Entonces me fui con el resto de usuarios hacia el autobus ocho de recorrido completo que llego justo cinco mínutos despues de que este energumeno parase en la que el llamo "ultima parada".

Si señores, se ve que si pasa de media en media hora un bus, necesitan un autobus de refuerzo que haga media ruta y pase unos cinco mínutos antes que el que realiza la ruta completa... Se ve además que tienen la potestad de no anunciarlo ni publicitarlo debidamente, se ve además que ellos son los amos del mundo del autobus y sus conductores unos travolta intocables sólo que en el caso de este señor no podía peinarse el tupe debido a su calvicie sin duda alguna producida por el estress que produce gritar tanto de malas maneras (pobrecillo).

En efecto se ve que cómo siempre el consumidor es el ultimo: Al consumidor se le puede despreciar, faltar al respeto, ocasionar molestias cómo tener que subir a un autobus bajarse a mitad de camino y tener que esperar a otro sólo porque nadie aviso que era de medio recorrido... Claro que sí señora en vez de un euro el viaje le sale a dos ¿Qué sólo cogio lo justo para el bus? OH lastima.


Habrá quien opine que me quejo por una chorrada, pero no lo veo así. Más bien me quejo de una empresa monopolista del transporte que permite a maleducados señores del volante salir ilesos en lo que se refiere a reclamaciones. Que no hace las cosas tal cómo se estipula administrativamente, que pierde papeleo para carnets, que el día de la Huelga general no cumplieron con los servicios mínimos prometidos, que lleva archivadas unas pocas denuncias del consumidor que se resuelven vagamente por la administración de justicia en el sentido de que las sentencias les da exactamente igual. Luego estos energumenos cuentan con sindicatos y compañeros que en caso de llevarlos a un juicio del tipo que sea, a sabiendas de que es un impresentable apelarán por él diciendo que es un tio ejemplar ¿Por qué? Dios los cria y ellos se juntan.

"Esta señora mayor ha tenido que bajarse en la llamada ultima parada y pagar el autobus de nuevo para llegar a su casa... ¡Señora no blasfeme que no es para tanto! ¿Cómo que no lleva un euro encima? Va tener que ir a patita... ¿Por qué? Hable con ese señor... Pero señora... ¡no le saque el dedo!"


¡Señores! ¿De verdad nos prestan un servicio?¿Cumplen con sus obligaciones?
Yo tengo claro, que yo si cumplo con las mías que es abonar mi ticket y sentarme en uno de los asientos a esperar que el bus llegue a mi destino y bajarme por las puertas de atrás -las indicadas para ello según el reglamento de transporte público-. Si la prestación de un servicio es entendido como un contrato de partes, me temo que una de las partes ha incurrido varias veces ya en un ílicito y bueno, precisamente dicha parte no es en la cual me encuentro.



Disculpen mi falta de objetividad, pero sinceramente, tiene narices el asunto. Un saludo.







5 comentarios:

Mr. Cooper dijo...

Al fin y al cabo, esto es España, a mi ya me ha sucedido muchas veces este tipo de cosas con los autobuses: El ejemplo más claro es cuando un conductor nos dejó tirados a M y a mi cuando nos despediamos, entré en el autobus y las puertas se me cerraron (Atrapándome entre ellas) me aparté para que las abriese y me dejó tirado...en fin.

Bien hecho quejándote, a ver si aprenden a seguir las leyes de su puta empresa.

River dijo...

Hola

Justamente hoy he tenido que pillar un taxi (siete euracos), pq el bus ha llegado 15 minutos tarde... y claro si cogía el metro que habitualmente pillo a continuación no llegaba ò_ó
Vamos que me siento plenamente identificado...
El transporte público da penica.

Yo tb soy de los que protesta. Una vez Renfe me envió una carta aceptando sus culpas y pidiendo disculpas, añadiendo que se tomarían las correspondientes medidas contra el trabajador del que me quejaba. Así que a veces, las protestas son útiles.

Te leo.
Hasta pronto.

Iza dijo...

Y cuando no es Emtusa en Huelva es Tusam en Sevilla, que también mandan milongas con los horarios no cumplidos o cosas por ese estilo. Pues de las huelgas y "los servicios mínimos" ya ni hablamos.

Y vaya con el conductor, que modales. Con lo fácil que hubiese sido aceptar sus culpas y pedir disculpas en nombre de la empresa.

En fin, así están las cosas.
Un saludo~

Pensando en Derecho: dijo...

Mi preciado Cooper: Sé que no ocurre sólo con emtusa. Damas tampoco se queda libre de pecado.

Te doy la razón, hay que quejarse, quejarse mucho y no callarse. Pues si nos callamos ante lo injusto mal vamos.

Señor River, un par de cosas le voy a decir, respecto a las protestas en una ciudad grandota con una plantilla amplia puede... pero aquí que son apenas 18 conductores... y aparte... ¡le envie un email que no me ha respondido! ¬¬


Iza: Ya ves... No sólo es emtusa eh. Los autobuses son el mal sobre ruedas.

Zami dijo...

He de añadir que esa empresa que opera en Huelva es la misma, o eso creo, que la que opera en Gijón, Asturias.

http://bus.gijon.es/